En paralelo a la tramitación del procedimiento de licitación se ha venido trabajando en las áreas de conservación de infraestructuras en la detección de fugas mediante aparatos portátiles móviles, comúnmente llamados pre-localizadores, para comprobar su eficacia, precisión y rendimientos. Si bien estos aparatos existían en el mercado desde hacía tiempo, experiencias anteriores habían proporcionado resultados insatisfactorios. El avance de la tecnología en los últimos años brindó la oportunidad de nuevas campañas de prueba, que se iniciaron durante 2014 y que servirían no solamente para comprobar la tecnología sino para formar al personal operario.